En el principio había estático,
sin forma pero lleno de potencial.
Entonces el estruendo de las aguas primordiales.
En algún lugar en el camino empezó un tic-tac.
Siendo en sí mismo el medido del tiempo
no hay cómo calcular su origen;
aunque llegó sincronizado
con un latido constante.
Un suave zumbido
empezó a acrecentar,
convirtiéndose en ruido y voz y vida.
El latido refluía y fluía, alcanzando
a través del tic-tac que se llamó
“tiempo,”
Cronos,
Kali,
Aeon
El tic-tac fue dividido,
rebanado,
y calculado:
Pasado, presente, futuro
Milenios, siglos, décadas
Nunca suficiente, siempre demasiado.
El ouroboros devorándose, un ciclo perpetuo;
Contado por manos, sombras, y granos de arena.
Y al final, ¿qué queda?
El estático?
Un eco natural?
El latido?
El tic-tac?
Hemos estado aquí antes.
Qué pasa ahora?
Te recuerdas?